Supuestamente, Gloria y A. habrán hablado esta mañana por teléfono. Hasta el lunes no podré saber qué ha sucedido pero, en teoría, quedarán el domingo para verse por primera vez.
Es cierto la cosa va demasiado rápido (al menos eso es lo que pienso yo), pero ella está feliz, necesitada de cariño e imparable. El problema vendrá si A. no es lo que ella espera, aunque será aún peor si ella queda prendada de amor por él y A. no puede corresponderla.
El lunes, al entrar en la oficina, su rostro lo dirá todo sin necesidad de palabras. Siempre ha sido así. Después vendrán los detalles y estos sí necesitarán de las palabras. Sólo espero que esta noche no se "hinche a llorar" en la soledad de su casa, como ha venido haciendo el resto de la semana.

A día de hoy, desconozco si Gloria sigue soltera. El único compromiso que se le conoce es el de contarme todos los detalles de su cita a ciegas del domingo, si es que finalmente tiene lugar. Eso sí, con pelos y señales (sobre todo con lo primero).

Es hora de sacar brillo a su vida sentimental.
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